17 de marzo de 2013

Estaba archivada

Desde el primer segundo en que se cruzan las miradas sientes que es diferente, que es especial. Ves una mirada cristalina de las que nunca podrías haber cruzado con nadie de tal forma, es única. Es una sensación tan extraña, tan diferente a todo. Con los días sientes que se va formando algo grande, joder es que es tan raro, no puede estar pasando. El primer abrazo, ese abrazo incansable y ese beso en la mejilla lleno de ternura acompañado de esa sonrisa tan suya. Te coge la mano y no quieres soltarla, te escribes dentro de ti que quieres ir a cualquier sitio sujeta a esa mano y nada os puede soltar porque está grapada. Esculpes en el corazón ese para siempre porque poco a poco algo se va haciendo gigante dentro de ti, es que te compone. Sólo quieres repetir esos momentos una y otra vez, creer que es posible. ¿De verdad nos acabamos de besar? ¿No hemos pegado ojo en toda la noche? ¿Y ese cosquilleo ahora?  Como cada historia escribiste el comienzo pero muchas páginas se quedaron en blanco, marcadas por un centello que quería resurgir como mariposas salidas de cualquier lugar. Llegaste al final, palpabas cada  caricia como si nunca antes hubieras tenido nada parecido, como si no hubieras estado ahí. Ahí quedó, como parte de esa magia que estuvo presente en ambos cuerpos. Vuelvo atrás, sigo teniendo ese cosquilleo, recordando cada beso, cada suspiro, cada uno de esos segundos y a la vez horas que duró todo. Una magia que te envuelve, sigue en ti; pero esta vez como parte de ese pasado que te compuso como nunca nadie lo habrá hecho jamás.

2 comentarios:

  1. Guapa! Esto lo escribes tu? Me encantan tus entradas :)

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    1. Muchas gracias por leer estas entradas.. sí, son todas mías:) No se quién eres, se puede saber?^^

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