23 de febrero de 2013

Recorriendo los pasillos

No siempre se termina algo que creías que iba a ser diferente con buen sabor de boca. No se construyen montañas en un día, ni en un mes pero siempre temes que tus cimientos ya sean los equivocados. Miras sobre eso que puedes ir recordando, sabiendo que ya es imposible dejar de suspirar por momentos que ya no volverán pero es que no se puede estar siempre arrastrando del pasado. Esperanza para levantarlo todo y dejar a flote lo que queda.