29 de octubre de 2012


A veces pensamos que las cosas son diferentes, nos creemos que lo sabemos; es fácil, ya lo sé. Pero llega ese momento que da directamente en la cara y te responde diciendo que eres una ingenua, una ilusa, y es cuando se saltan las lágrimas por esa rabia contenida, porque te equivocaste y no hay vuelta atrás.

26 de octubre de 2012

I could never go on without you


Quería escribirte algo aunque no me atrevía a hacerlo de la manera convencional sino así; me apetecía escribir algo mientras pensaba en ti, en todo ese trayecto que llevamos. Ahora no puedo escucharte, ni sentirte, ni respirar ese poquito de ti, quiero decirte tantas cosas y nada a la vez, quiero mirarte, tenerte delante, tan cerca de mí, mirándome, quiero de ti. Tengo dentro esa sensación de querer sentirte, soñando que a veces estás aquí, robando tiempo, siendo nuestro, siendo único y es que me faltan momentos, no puedo explicar esta sensación que sólo siento cuando no la pienso, sólo existe cuando pienso en ti, en los recuerdos, en que siento algo, con ganas de cogerte, de no separarme de ti y tener esos abrazos en los que sin querer se cierran los ojos y dejas que se alarguen teniendo ese descanso que no sientes con nadie más, que jamás a nadie le harás. Y es que quieres estar ahí compartiendo palabras y sentimientos. A veces me vienen pequeñas cosas que no puedo evitar recordar, canciones de cada día que me recuerdan a ti, imágenes incalculables que me calan en lo más hondo. Echo de menos eso de que pudieras llegar a estar aquí, la distancia no nos separa, jamás lo hará.


10 de octubre de 2012

Un poco de sinceridad

Ahora mismo solo necesito un poco de tiempo para hablar, un abrazo, una palabra de amistad, todo se hace largo cuando esperas algo con ansia, cuando ves pasar ante tus ojos lo que tanto deseas y no puedes alcanzar, no lo tienes, justo esa parte que no puedes hacer porque ahora mismo no hay nada que diga que vendrá, que pasará mañana, pasado, la semana que viene, en unos meses. Ahora lo único que se impone son los límites que me hacen que tenga, el no poder hacer, el no poder demostrarno poder ir donde quiero por apenas dos minutos del reloj, minutos que me compondrían tanto; no es tan sólo un paso más y es que lo que cuentan en mi cabeza no existe, confío más en mi y en lo que soy capaz de hacer que en los estúpidos hechos que dicen. Quién sabe, quizá no es como dicen una forma de aprender sino un castigo, una forma de instruirme y devolver lo que he hecho mal. Nunca creí que sería de esta forma, lo veía de otro color. Es tarde para arrepentirse, no sirve de nada, si te sientes bien que más da que sea perfecto. 

Un poco más de mi...